¡LA JEFA DEL HOGAR SOY YO!

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Una reflexión sobre la necesidad de actualizar las encuestas sociodemográficas

Por: Clara Romero Barrios

Hace un par de meses estuvo en mi casa una persona en representación del DANE haciéndome una encuesta; durante esta, una de las preguntas que me hizo la encuestadora fue ¿Quién es el jefe del hogar? ¿El jefe del hogar? ¿Cómo debo responder a eso? – le respondí.

La encuestadora un poco extrañada me explica el concepto del DANE sobre “El Jefe del Hogar”, diciendo que es la persona que sea reconocida como tal en mi casa. Ella me observa y se da cuenta que no estoy satisfecha con su respuesta, a lo que adiciona que puede ser la persona que gana más dinero, quién aporta más o la que toma las decisiones en el hogar.

Nuevamente le pregunté qué cómo debía responder a esa pregunta, pero esta vez explicándole que en mi hogar, tanto mi pareja como yo trabajábamos y aportábamos para los gastos del hogar, de igual manera los dos hacíamos labores domésticas y las decisiones tratábamos que también fueran tomadas en conjunto, en ese sentido en mi casa no se reconocía a una sola persona como jefe o jefa del hogar.

Pese a mi explicación, la encuestadora insistió que debía contestar la pregunta y que debía decirle quién era el jefe del hogar, que escogiera uno, a lo que finalmente le respondí: – ¡La jefa del hogar soy Yo!-

Le hice una reflexión final a la encuestadora sobre la necesidad de actualizar este tipo de encuestas, dado que se obligaba a respuestas que no estaban reflejando la realidad del hogar.

Reflexión final

Entiendo que este tipo de preguntas aportan para evidenciar las diferencias y desigualdades que se pueden presentar en muchos hogares de acuerdo al denominado tipo de “jefatura de hogar”, no obstante, es importante una actualización de los supuestos bases con los que se formulan estos cuestionarios, dado que no se puede seguir asumiendo que en todos los casos existe una jefatura única, desconociendo que existen hogares como el mío en donde, para dejarlo en los mismos términos y no echarle más leña al fuego, se presentan jefaturas compartidas.

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